lunes, 14 de enero de 2013

Anhedonia.


De pie frente al ventanal, desnudo, tus piernas chuecas hacia adentro; siempre tan oscuro, tan vientre prominente, tan hambriento.
Abajo, el rio lame tus recuerdos como una animal herido.
El motor de la Pagliettini te arranca del departamento de Perón y notás que el acrílico de la proa está descascarado

derruído
destruído.

Acorazado en tu Hiroshima mnémico, respondes al llamado desde el sommier de dos y media.
En las torres de Tigre arde el primer porro de flowers que te adormece la memoria hoy.

(Tu viejo ya no te abastece.
Hace un buen tiempo, en verdad, no te abastece.
Desde tu infancia, en verdad, no te abastece.
Y esa tendencia hacia lo no dicho.
Hacia la asfixia en el silencio.
Herencia de familia).

Tan pelotudo, siempre.
Desayunás.
Ellos se besan frente a los amigos en la quinta con piscina.
La Tita me cuenta en navidad que muere de reuma y de tristeza por lo que nunca dijo.
La abuela no sabe.
Porque no entiende.
Porque no recuerda.
Porque tiene una coctelera en el bocho (mientras le lavan el culo, flashea psycho-secuestro).
La Tita siente el estallido en su rodilla izquierda. 
La Loca pierde aceite en su tarea de animal paridor. 
Nada ha cambiado.
Daniel bajó como veinte kilos.
Su casi ex mujer lleva en el dedo pulgar el botón antipánico siempre listo por si ve su esqueleto ardiente, si, y veloz...
…de tal palo, tal Eduardo...

"Cuidate de los encantadores de serpientes", dijo la ondulada madre: un mes después el gordo Mantecol 
sepultó mi esqueleto 
y un diluvio universal 
me envolvió los tobillos.

-Vas a terminar con una bapirrola del palo -pensé-. 
(Estamos hablando de una madre que esperó a su hijo con una escoba en sus manos en medio de la calle -sentenció Martín F.-) 
Ya no vas abstinente por la vida. ¿Era vida?

El Mini cree que yo no se que él cree que no se...mas de lo mismo.
Tan de pizarrón.
Tan de Kapelusz Ilustrado.
Tan café con leche con media lunas de grasa que me genera tedio en el lenguaje.
"Lo bueno viene en envase chico" –aulló mientras se movía-

El veneno también.
Los psicofármacos también.

Ella dice que quiere tener un hijo, en el futuro.
-Que sino sería muy triste ¿No? -me interroga-.

Silencio de muerte.
No menciono palabra alguna.
Ahorco el lenguaje.
Digo nada.

Hay sequía en Luxemburgo.
"Intento nombrar
(y nombrarme)".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

mmmm. la chica encontró su voz finalmente (lo dice el ale)

Soledad Astier dijo...

El Ale que yo creo es mudo...

El Aleph